18 de mayo de 2009

CHAU, MARIO




Te dejo con tu vida

tu trabajo

tu gente

con tus puestas de sol

y tus amaneceres.


Sembrando tu confianza

te dejo junto al mundo

derrotando imposibles

segura sin seguro.


Te dejo frente al mar

descifrándote sola

sin mi pregunta a ciegas

sin mi respuesta rota.


Te dejo sin mis dudas

pobres y malheridas

sin mis inmadureces

sin mi veteranía.


Pero tampoco creas

a pie juntillas todo

no creas nunca creas

este falso abandono.


Estaré donde menos

lo esperes

por ejemplo

en un árbol añoso

de oscuros cabeceos.


Estaré en un lejano

horizonte sin horas

en la huella del tacto

en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido

en cuatro o cinco pibes

de esos que vos mirás

y enseguida te siguen.


Y ojalá pueda estar

de tu sueño en la red

esperando tus ojos

y mirándote.


Mario Benedetti

23 de abril de 2009

SANT JORDI 09


"Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras."
Truman Capote.
Feliz Sant Jordi.
Rosas y palabras para todos.

31 de diciembre de 2008

FELIZ 2009


Quiero brindar con todos vosotros, con los amigos, con los lectores, con los curiosos...

Quiero brindar para que el nuevo año sea todo lo contrario a ese mundo gris que nos pintan, que no se parezca en nada, que amanezca enredado entre unos brazos cálidos y con la boca llena de besos. Que nazca lleno de ilusiones, de proyectos y emociones contagiosas.

Que el 2009 llegue cargado de inspiración, de pasión, de vida.

Un millón de besos clandestinos.

24 de diciembre de 2008

A TODOS...


15 de diciembre de 2008

ALICIA




Soy Alicia en el país de los desastres.


Cuando debería ser una pequeña ninfa, sensual y delicada, crezco hasta convertirme en una giganta torpe capaz de asustar al mismísimo Gulliver. Si quiero ser grande, fuerte, indestructible... entonces encojo hasta volverme una brizna de nada, un ser invisible.


Odio a los conejos histéricos, a los sombrereros locos y a la reinas de corazones que siempre se salen con la suya. Quiero ser una de ellas, una auténtica reina cruel y despiadada que repita, señalando a todos los descerebrados del mundo... ¡¡¡Que les coooooooorten la cabezaaaaaaa!!!


Quiero sentarme otra vez, delante de ti, a remover el té, a comer pastelillos y a hacer el idiota hasta lograr que esa sonrisa de gato de chesire, que siempre se te escapa, eclipse a la luna otra noche más.


Quiero dar cuerda al revés a mi reloj, que no marque las horas, que sólo señale los días felices, que los tristes se mezclen entre los naipes y sean otros quienes jueguen la mano.


No quiero seguir perdiéndome, no soporto cambiar de sitio cada dos minutos y sentir siempre que estoy en el lugar equivocado. Prefiero sentarme junto al lirón y dormir, soñar horas y horas y despertar cuando todo haya vuelto a su tamaño natural.


Entonces volveré a provocar tu sonrisa felina y ella me guiará de vuelta a casa.





25 de mayo de 2008

SUYA



Fue todo tan casual, tan inocente. Una larga conversación que se dilató hasta la madrugada, bromas, risas, pequeños gestos sin importancia y un hasta pronto con sabor a no te vayas...

Después la oscuridad y el frío de las sábanas sin su piel, el mordisco en la boca del estómago y ese veneno que ambos conocemos corriendo desbocado por mis venas. El silencio de mi habitación en el que todavía retumbaban sus palabras, esas que, a escondidas, se me iban deslizando bajo la piel como garfios emponzoñados de deseo.

Repetí tantas veces que mis puertas estaban cerradas a cal y canto que no me di cuenta, hasta que el alba empezó a filtrarse a través de la persiana, que cada una de sus sonrisas había ido descorriendo cerrojos, forzando cerraduras con la ganzúa de su voz.

Su luz iba encendiéndome por dentro, alumbrando corredores que mantuve a oscuras y que ahora se llenaban con sus pasos y su calidez. Rompió candados herrumbrosos que fue dejando tras de sí hasta llegar a la última puerta, la de un pequeño y polvoriento desván donde aquella parte de mí, que se negaba a salir al mundo, soñaba con tornarse un simple recuerdo en color sepia como las viejas fotos que se amontonaban en cajas de cartón.

Ni siquiera intentó abrirla. Se quedó quieto al otro lado, en silencio, rozando suavemente la madera con sus manos. Dentro, a oscuras y muerta de miedo, la sumisa que quiso desvanecerse en el olvido luchaba consigo misma para no ceder a los deseos, a los sueños, a los miedos...
Aquella noche, paciente y perseverante, había ido tejiendo una trampa de palabras y sonrisas, de miradas sin falsas promesas, de una ternura casi olvidada que dejó ante mi puerta con la absoluta seguridad que siente quien se sabe vencedor.

Cuando la luz cegadora de la mañana se reflejó en las paredes de mi habitación lo supe, supe que llevaba horas rechazando el abrazo de Morfeo porque era entre sus brazos donde deseaba cobijarme, que me negaba a dejarme llevar por las caricias del sueño porque ansiaba las suyas, esas que ahora me son tan familiares y que, a pesar de todo, son nuevas y distintas cada vez.

Fue tan sólo un encuentro casual e inocente, una conversación envuelta en complicidad y rodeada de pura magia. Una noche en la que Usted supo, antes que yo, que le pertenecí desde la primera palabra hasta la última sonrisa. Lo adivinó porque estuvo a mi lado todo el tiempo, me vio renacer ante sus ojos, desearle durante el amanecer, soñarle despierta y luchar a brazo partido con cada uno de mis demonios. Y sé que se alegró cuando me alcé victoriosa y envuelta en la bandera de mi sumisión. Lo sé porque esa victoria era suya, porque desde entonces mi piel sólo siente cuando estoy cerca de Usted, cuando su mano roza mi cara o se enreda en mi pelo y tira bien fuerte para enfrentarme a su mirada.

Aquella noche me demostró que, a veces, los sueños se hacen realidad.

23 de abril de 2008

SANT JORDI



Leer, leer, leer, vivir la vida
que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.

Se quedan las que se quedan, las ficciones,
las flores de la pluma,
las olas, las humanas emociones,
el poso de la espuma.

Leer, leer, leer, ¿seré lectura
mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
seré lo que pasó?

Miguel de Unamuno
Feliz día del libro a todos.